martes, 5 de abril de 2016

por qué será que le gustaba escuchar siempre siempre la misma canción

te había costado tanto dejarlo. te hacía tan mal. y pudiste, lo dejaste. y después de dejarlo te costó tanto dejar de hablarle, de verlo, de necesitarlo, de extrañarlo. y no, no pudiste. pudo él. y se lo agradeciste infinitamente, porque vos no ibas a poder nunca. 
y después de eso, hubo un lapso larguísimo. y no se hablaban, no se veían, no se necesitaban, no se extrañaban. y se lo agradecías.
y hoy, se murió. y no sabés qué hacer. no sabés qué llorar. no sabés qué extrañar.
no estás segura de hacia qué dolor van dedicados tus llantos
que, aunque no sepas porqué salen, no dejan de salir
y te limpiás los mocos  con un papel que había por ahí, porque no tenés ganas de salir.
y pensás
en que no lo querías más
en que no se hablaban más
en que no se pensaban más.
pero se murió
y vos lo querías tanto un montón,
tanto como todo lo que después lo odiaste
pero todo ese tanto un montón lo tenías ahí y no te habías dado cuenta
y pensás que por ahí es eso lo que llorás
ese tanto un montón de él que tenías, y que, pensás, ahora para vos es lo único que hay
lo único que habrá, también
porque se murió
y no se te murió a vos
pero un poquito sentís que sí


domingo, 25 de octubre de 2015

ese lugar al que voy

y voy, y me busco

un momento
una metáfora
una parte por el todo

y me veo a mí
con un bolso lleno de papeles.
soy editora
en una editorial hermosa
de literatura
y trabajo en una colección de literatura infantil.
en el otro bolso,
porque tengo dos,
hay cosas de bebé.
ropa pañales toallitas algodón talco cambiador más ropa mamaderas, de jugo de leche, leche en envase de cartón
y en la otra mano tengo un bebé
un bebé grandecito
que no se me parece
que me ama
que me mira
me mira mientras cierro la puerta de nuestra casa
me mira mientras el perro nos ladra
me mira mientras el gato nos pispea con aparente indiferencia desde la mesa de la cocina
me mira mientras llevo nuestros bolsos
me mira mientras yo imagino el momento en que él me mira
mira las maniobras de la mujer adulta que imagino ser
y vive en ese momento que imagino vivir, y me espera ahí
para mirarme, para salir juntos con dos bolsos
para que el perro nos ladre, para que el gato nos mire




jueves, 17 de septiembre de 2015

de cuando

es jueves a la mañana y me despierto con alguien apoyándome
y sé que eso está bien, que lo disfruto, y entonces sí, está bien
pero nos levantamos
desayunamos
achicamos los ojitos por el sol
acariciamos a un perrín del amor
y te vas
y ahí es cuando ¡bum! de repente el día se convierte en irreal
y miro el día, y miro el sol
y vos que te vas
y te saludo así, 
con carita rara
y te digo chau así
con la voz para adentro
y es que odio ese momento, no porque te vas, sino porque no sé cuándo vas a volver. y es que en verdad lo pienso, y no sólo es porque no sé cuándo vas a volver. y es que mis cariños se basan en incertidumbres. y es que busco siempre alguien que no me quiera. y es que al mendigar afecto, te olvidás de lo que se siente recibirlo. y es que quiero que me digas te extraño. vos, ese vos que va cambiando, pero que siempre es vos, porque los voseo, les hablo, los pienso, los quiero. y ellos a mí nunca, y no sé por qué, pero por algún motivo se trata de eso. de buscar a los que no me buscan, a los que de casualidad, por ahí, me cruzaron, un ratito nomás, se quedaron, y amanecieron, desayunaron, achicaron los ojos, acariciaron un perro, y se fueron. y me dejaron ahí paradita a mí, en la puerta, en shorts, con toda la tristeza de mi cuerpo acumulada en los ojos, sin voz porque fue toda tragada. y con un día por delante que pasa lento, raro, solo.

domingo, 30 de agosto de 2015

domingosa

es curioso en dónde deposita una los momentos que cree serán de felicidad
los evaluás, sopesás, desechás, elegís.
y después,
cuando sos feliz
cuando en ese momento
fugaz
en que estás
sintiéndote bien,
y, te das cuenta
de que después de eso,
la vas a pasar mal.
ahí, exactamente ahí, es que pensás: ¿lo delego? ¿lo vivo? ¿lo disfruto? ¿es disfrutar si mientras lo vivo sé que después no voy a disfrutar el recuerdo?
el recuerdo. 
y ahí es donde nuevamente comenzás a depositar deseos en momentos de felicidad venideros. momentos que no se parecen en nada a los que en verdad te hacen feliz. a esos que te hacen sentir basta. y decidís que sí, que lo vivís, y que te llenás. porque no se puede no ser feliz cuando lo estás siendo. sólo te ponés un poco triste por tu yo futura, una que se va a sentir muy vacía después de haberse sentido tan basta, una que va a añorar la plenitud y que va a volver a depositar en futuros plausibles felicidades que no serán como las planeó. como las evaluó, sopesó, desechó, y no, no elegió.

jueves, 30 de julio de 2015

año nuevo, vida nueva

este año iba a ser mi año
pero me descubro perdida
descubro que ya no leo
que hace mucho no me sorprendo sonriendo a mitad del estudio
que no leo programas con entusiasmo

me encanta proyectar a futuro
pero descubro que es mi único goce

extraño agarrar una novela y no parar
extraño llorar con un poema
extraño cagarme de risa en el tren con un libro en la mano
o estallarme con un chiste cerradísimo y exclusivo de un pequeño grupo de estudio,
reírme en una clase de un chiste que no sería gracioso en otro contexto
y ser feliz con eso

me encanta estudiar
pero descubro que me da demasiada desidia hacerlo

extraño a la pibita de veinte años que leía poesía queer y se entusiasmaba y flasheaba ser teórica de género
pero lo que en verdad extraño de esa pibita es el entusiasmo, que no sé dónde mierda lo dejó, y moriría por reencontrarlo donde siempre lo encontraba. porque a esta pibita nueva, a la que dejó dos carreras, le está costando saber dónde buscarlo.

miércoles, 30 de abril de 2014

Tengo pavor. Vuelvo cansada cada noche, cada mediodía, cada tarde. Y cuando estoy, dormida, en un tren a las cero horas, tengo la certeza de estar haciendo las cosas bien. Pero no estoy orgullosa de mí. Es un esfuerzo que ni por asomo me hace feliz. Estoy cansada, sí. Hago las cosas bien, sí. Pero no es lo que quiero hacer. Y, ¿qué es lo que quiero hacer?

Me aterra la idea de una vida en donde mi único alivio sea llegar al fin de semana, donde mi meta más codiciada sean las vacaciones de verano y donde la total y plena felicidad se encuentre en mi jubilación. Quiero disfrutar. Sé que los servicios médicos, los descuentos jubilatorios y los días de vacaciones pagos van a ser la confirmación de que todo empieza a terminar para mí. Y lo sufro. Quiero disfrutar.

¿Es tan mala la idea de llegar y dejar el trabajo en el trabajo? Y de fondo escucho una patética canción infantil cantada por una persona que vive en base a esa elección y otra vez me atemorizo de mí misma, de las decisiones que puedo llegar a tomar.

Temo de mi incapacidad para tomar elecciones beneficiosas cuando dejo que mi desidia o tristeza las tome por mí. Temo de mí. Y es conmigo con quien tengo que vivir. Es a mí a quién debo mi felicidad. Pero siento que no puedo exigírsela, o que tengo demasiada desidia y tristeza para hacerlo.


Estoy desesperada. Desesperada por saber qué hacer. No. Desesperada por saber qué querer. Quiero querer algo. 

jueves, 20 de marzo de 2014

Íbamos a ser dos. Un chiquito y yo. Al principio no, pero después sí, y yo lo esperaba porque eventualmente iba a llegar y lo iba a abrazar y ahí íbamos a ser los dos. Y yo estaba ansiosa porque iba a llegar e íbamos a ser dos. Y yo estaba ansiosa. E imaginé tardes de juegos y noches de cansancio, pero con cuentos. E imaginé ese cumpleaños en el que vos estabas abrojado a mi cintura y yo tenía unas medias rayadas de payasa y había chicos corriendo a nuestro alrededor, porque yo te sostenía en alto, porque vos ibas a reventar una piñata e iba a haber una lluvia de golosinas, juguetes y papelitos. Entonces los chicos se agolpaban debajo y nos miraban con la boca abierta y la mirada expectante, porque algo fabuloso y de una violencia hermosa estaba a punto de suceder, y vos sonreías y te faltaban dos dientitos, que dejaban dos ventanitas que exhibías orgulloso, por las que pasaba aire, y podías hacerlas silbar. Y nunca llegaba a suceder en verdad, porque me gustaba imaginarnos juntos en el momento anterior al suceso, que siempre es lo más emocionante. Y ahora, quizás, hubiera estado bien que haya imaginado el momento completo, porque ya no puedo imaginarlo más, porque ya no estoy más ansiosa. Porque ya no vas a llegar, ya no va a ver una eventualidad. Y entonces soy de nuevo sólo yo, y ese lugar al que iba para ponerme nerviosa y jugar con vos ya no está más, porque soy de nuevo sólo yo.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Tomando helado en la esquina

Cuando yo era chiquita, creía que tener veinte era ser re grande. ¿Cómo nos ven a los treinta? Creo que nunca voy a tener un auto. Pero si tuvieran uno, ¿cuál querrían? 
 
estoy por cumplir veintidós años
hago ñoquis
dejé de estudiar
ya casi no leo
estoy barrileteando
y estoy por cumplir veintidós años

viernes, 25 de octubre de 2013

la muerte es curiosa, porque no llega a tu conciencia hasta que llega.
te dicen que tal murió y vos, automáticamente, pensás que no puede ser, y de ahí devienen los "pero si yo recién...". y sí, vos recién. pero se murió igual.

es viernes, y yo planeaba ver pelis con amigos, pero amaranta se vino a dormir a mi pieza. lo cual es raro, porque ya casi nunca lo hace. pero los bichos son más sensitivos que uno, y saben que vos necesitás que estén ahí antes de que vos lo sepás. y ahí viene mamá y me dice. y yo lo primero que digo. es "no, es mentira". porque uno cree que si lo niega no va a ser verdad. pero sí, se murió. y voy y la miro y no me doy cuenta por un buen rato. hasta que sí, y cuando sí, lloro lloro lloro lloro y me tengo que sentar en el canasto de las verduras porque lloro lloro lloro lloro, y mamá me escucha y viene conmigo me abraza y lloramos. "lo odio". y realmente lo odio. lo odio mucho.

y pensar, que hace un rato, mientras la acariciaba porque se sentía mal, vi que le estaba empezando a salir la nueva capa de pelo, por la primavera. y pensé, hay que cepillarla, cuando se sienta mejor la voy a cepillar. y no, ya no voy a poder. y tinkar siempre olía bien, y le brillaba el pelo al sol, así, como collie. y yo iba a cepillarla e iba a poner los pelos que le saque en una bolsa y ella iba a poner cara de reina porque los collies están hechos para ser cepillados, y ella lo sabía, entonces ponía cara de reina, y se relajaba toda mientras yo la cepillaba.

sábado, 4 de mayo de 2013

cuatro - cinco - dos mil trece

esta noche le pregunté,
 le pregunté al mar,
 por qué me tengo yo que enamorar,
uuh, uuh, uhh
a veces hay que dejar pasar un rato, uno muy largo
y después 
¿y después?

a veces hay que dejar pasar un rato...

viernes, 26 de octubre de 2012

la noticia me retumbó, y tardó mucho en caer
"voy a ser papá" me dijiste,
esperé,
y mi felicitación sonó a pregunta.
¿realmente te felicíto?

(¿de quién? no voy a preguntar, ya se de quién)
¿de cuánto está?
"de cinco meses, tiene una panzota así"
e hiciste un gesto con la mano, indicándome el lugar donde ella tiene una gran panza, una panza redonda, una panza llena de bebé (llena de bebé)
y ahora miro todas las panzas
a todos los bebés
a todos los bebés en las panzas 

y yo no quiero un bebé en mi panza
pero ella tiene uno, 
y yo no

yo tengo una panza vacía de bebé
llena de no bebé
(llena de no bebé)

y vos vas a ser papá, "te felicito", dije




miércoles, 10 de octubre de 2012

nunca logré, siquiera, pensar en imaginar
una vida en la que no estuvieras
soy con vos, o no soy.
en eso pienso, sin parar
¿cómo volver después de ya no ser?
no quiero, pero los
mirá si...
me persiguen.
en la calle
en el baño
en el sueño
pero, sobre todo, en mi pie (él no te olvida un segundo. a veces me pasa que yo, quizás en un descuido, quizás en un pensar en algo más, te olvido. pero ahí lo noto, veo mi pie, que se agita y me avisa, me cuenta que estoy nerviosa. que olvidarme no es relajarme. que relajarme es que él, por fin, pueda quedarse quieto).

viernes, 5 de octubre de 2012

TRES CARTAS EN DOS AÑOS

Yo tenía un papá,
tenía dos, tres.
Tenía dos, ahora tengo tres.
El primero es ése, el que no quiero,
el que mandó tres cartas en dos años.
Uno que era capaz de hacerme un cuento con dibujos, con pajaritos y mundos con dos lunas, con faltas de ortografía y colores. Pero que, aún así, mandó tres cartas en dos años. ¿Quién diría que con esa capacidad y esas ganas de escribir tan mal no me podías mandar más, no?
El segundo, es el que tenía hasta hace un rato y que era papá.
Uno que con el correr de los años se había ido ganando la nomenclatura de "buen papá". Me lo inventé, me lo creí. Uno quiere tener un buen papá, siempre. Pero yo estaba (¿estaba?) convencida de que el mío era, realmente, un buen papá. Te digo, papá, que me costaba pensar que esos dos papás eran papá. Me cuesta. ¿Cómo va a ser el mismo, si uno manda tres cartas en dos años y el otro es un buen papá? Te cuento, la diferencia, papá, es que al segundo lo perdoné y al primero no voy a perdonarlo nunca. Por eso, cuando lo pienso, me da un poco de miedo. Mirá si por leer las cartas, si por pensar en el primero, dejo de perdonar al segundo? No, no quiero. Yo tengo un buen papá.
El tercero, este apareció hace un rato.
Uno desbaratador, uno que, aún siendo un tercer papá, viene a unirlos a todos en uno solo. Uno que me dice que no existen tales papás, que papá hay uno, y sos vos. Pero, yo tengo muchos papás... El segundo papá soy yo, me dice este papá. 

Yo no tenía un papá, después tuve uno, después tuve dos, después tuve tres, creo que ahora tengo que volver a contar. 

jueves, 12 de julio de 2012

sos hermosa

escuchamos babsónicos, chica tóxica, 
los escuchamos a la par

Que barbaridad haber tenido que esperar 
para vernos de tan cerca 
desnudémonos y no digamos nada más, 
en silencio tus caricias son hermosas.

te veo de cerca, y sos rara, sí
te veo de cerca y tenés la cara llena de agujeritos negros.
me llevás a otros agujeros,
y todos son oscuros
y todos se parecen a vos
y en todos, tengo los pies fríos.
siempre tengo los pies fríos.
será por...
será la oscuridad, sí

sábado, 7 de julio de 2012

ayer pensaba...


¿cómo es que el silencio distancia?
cómo es que distancia tanto que lo que era algo
pase a ser nada

miércoles, 4 de julio de 2012

¿vas 

tardar


mucho


en 
llegar?



estás así, como fragmentado
en mi imaginario
de vos

miércoles, 20 de junio de 2012

influenciada por allen

mayo del 2011
habiendo leído  La puta de Mensa
PUTA, 
           INTELECTUAL.
TE VENDO MI CUERPO
CULTIVADO POR EL 
CONCEPTO DE SUPRA-ALMA 
DE EMERSON. Y OCUPO
MI BOCA EN EXPLICARTE
EL TRASCENDENTALISMO,
MIENTRAS VOS, ME COMPRÁS
CHUPETINES PICODULCE.
CUATRO.


domingo, 17 de junio de 2012

tercer domingo del mes

día compartido,
queso por aquí
silla almohada y mantecol por allá

domingo cansado y con sueño
desayunado con un abuelo de gorro verde,
hacedor de una gran torta
y almorzado con ñoquis
de salsa vegeta, por la otra madre dividida
no cenamos, ha sido un día comilón
un día de comidas repartidas.

miércoles, 13 de junio de 2012

y me atormenta de a momentos,
una imposibilidad palpitante:
nunca llegar.

lunes, 11 de junio de 2012

te visualizo.
creo que todavía con un poco de... miedo?
a la desidia.
nunca a vos
nunca a que no seas quien espero
porque te espero.

hoy, imaginé tu fiesta de cumpleaños
vos estabas calzado en mi cintura
y yo tenía un tutú,
medias rayadas
y una nariz de payaso.
había chicos,
la casa estaba repleta de ellos
y todos corrían frenéticos
gritaban
y, todos, se agarraban de mis piernas rayadas
y, vos, en mi cintura.
nos divertimos mucho hoy.